9. Una de terror.
Pues si, viernes trece pero en rústico.
Pues nada, que era un viernes (no trece), a las doce menos cuarto de las noche, cuando suena el telefonillo. Acababa de subir de Ca el Vicente de tomarme un par de pares de cañas, cuando me sobresalté. ¿Quién será? que no tengo mas ganas de tomar nada ni nada.
Pues era la Vicki, llorando, ¿que le pasará a esta ahora?. Le abro y oigo como sube como si la persiguiera un pitbull, al ático en tres segundos. Y cuando está frente a mi, la veo con una palidez inusual en ella, que es bastante morenita de piel, que la suelo ver en topless. Y se me abraza llorando sin articular palabra. Yo me pregunto que, que le pasaría, pero que le podia haber pasado antes, porque me veía con sus pectorales casi en la boca, y eso no me lo podía esperar yo a estas horas, pero que bienvenido sea, sea la hora que sea. ¡Ea!
Pues la hago pasar, y cuando se le pasa un poco el berrinche me empieza a contar.
Resulta que en el piso que tiene alquilado con otras dos compañeras desde hace unos dos meses, a subido una vecina, y llama al timbre. Ella mira por la mirilla y la ve que está dejada caer en la pared, y que les quiere decir una cosa. Como no la conocía mucho dejó la cadena puesta y abrió. En ese momento la vecian se vuelve histérica y saca un cortafrios de al menos un metro y empieza a golpear la puerta, intentó cortar la cadenilla, cosa que no consiguió y les dió tiempo a cerrar la puerta, pero esta no iba a durar mucho. Dado que tras muchos gritos ningún vecino hizo ademán de ayudar, llamaron a la policia, y fueron las fuerzas de la ley y el orden las únicas que se acercaron para reducir a la psicopata. Resulta que esta mujer había perdido el juicio, y las acusaba de esconder ancianos de una residencia en el piso, y ella llegaba para rescatarlos y acabar con las secuestradoras.
La Vicki no quiere saber nada de ese piso y mandará a alguien a por sus cosas. Adelanto que me tocó a mi. Y la tengo alojada en mi casa. Lo bueno que tiene es que como es tan liberal no me tengo que ir al sofa a dormir, pero tampoco quiere decir eso nada. Aunque esa noche dormimos bastante apretaditos, algo es algo, ¿no?

