5.05.2006

9. Una de terror.

Pues si, viernes trece pero en rústico.
Pues nada, que era un viernes (no trece), a las doce menos cuarto de las noche, cuando suena el telefonillo. Acababa de subir de Ca el Vicente de tomarme un par de pares de cañas, cuando me sobresalté. ¿Quién será? que no tengo mas ganas de tomar nada ni nada.
Pues era la Vicki, llorando, ¿que le pasará a esta ahora?. Le abro y oigo como sube como si la persiguiera un pitbull, al ático en tres segundos. Y cuando está frente a mi, la veo con una palidez inusual en ella, que es bastante morenita de piel, que la suelo ver en topless. Y se me abraza llorando sin articular palabra. Yo me pregunto que, que le pasaría, pero que le podia haber pasado antes, porque me veía con sus pectorales casi en la boca, y eso no me lo podía esperar yo a estas horas, pero que bienvenido sea, sea la hora que sea. ¡Ea!
Pues la hago pasar, y cuando se le pasa un poco el berrinche me empieza a contar.
Resulta que en el piso que tiene alquilado con otras dos compañeras desde hace unos dos meses, a subido una vecina, y llama al timbre. Ella mira por la mirilla y la ve que está dejada caer en la pared, y que les quiere decir una cosa. Como no la conocía mucho dejó la cadena puesta y abrió. En ese momento la vecian se vuelve histérica y saca un cortafrios de al menos un metro y empieza a golpear la puerta, intentó cortar la cadenilla, cosa que no consiguió y les dió tiempo a cerrar la puerta, pero esta no iba a durar mucho. Dado que tras muchos gritos ningún vecino hizo ademán de ayudar, llamaron a la policia, y fueron las fuerzas de la ley y el orden las únicas que se acercaron para reducir a la psicopata. Resulta que esta mujer había perdido el juicio, y las acusaba de esconder ancianos de una residencia en el piso, y ella llegaba para rescatarlos y acabar con las secuestradoras.
La Vicki no quiere saber nada de ese piso y mandará a alguien a por sus cosas. Adelanto que me tocó a mi. Y la tengo alojada en mi casa. Lo bueno que tiene es que como es tan liberal no me tengo que ir al sofa a dormir, pero tampoco quiere decir eso nada. Aunque esa noche dormimos bastante apretaditos, algo es algo, ¿no?

3.24.2006

8. La jalea real

Han pasado unos dias y no he salido de casa. La Toñi, la vecina del cuarto, ya ha subido para ver si me ocurría algo, y es que estaba desganado, un bajón fisico, y me he tenido que tomar por cojones, una pocima de jalea real que me ha preparado, que estaba para cagarse en sus castas. Y hasta el día 10 no cobro, con lo bien que me vendría a mi esa inyección de moral. Y no que la Toñi va a subir despues con otro mejunge de jalea real. Creo que esta vez me ha dicho que le va a poner un poco mas de azucar. Que me traiga dos litronas, a ver si me levanta el ánimo o no.
Mañana ya salgo de casa y que se me ventile un poco la cabeza, ir a Ca Vicente a tomarme mis correspondientes cañitas y esos papelones de queso chungo, pero que el dice que es del bueno, pero no le voy ha quitar la ilusión de que nos la está pegando.
Bueno, hoy no creo que acabe la cosa muy liada, porque en breve se me cuela la Toñi con la jalea real, que creo que va a ser lo que mas jaleo traiga hoy a la casa. Pues brindaremos con eso mismo, a vuestra salud.

3.11.2006

7. El piercing de la lengua

-Joder, que si tio, que si- y empezó a llorar como una Magdalena.
El Breca, que a venido a mi casa como un alma en pena. Resulta que la novia lo ha dejado, pero de una forma muy jodida. ¿No vino el Breca el otro día a mi casa? pues era para contarme que estaba nervioso porque la Susi venía de vuelta. Se había pegado seis meses en Ibiza trabajando, y el Breca esperaba ansioso su regreso. Pero, cuando habló con ella por el móvil para saber a que hora llegaba, le dijo ella ¡que prefería que no siguieran juntos! No veas que jarro de agua fria para él. Ahí no se queda la cosa, cuando llega, van las amigas a recibirla al aeropuerto y en un acto de intentar arreglar lo que no tiene arreglo, se llevan al Breca, y ocurre el fatidico y cruel suceso. Cuando aterriza el avión, estaban nerviosos, y ven salir a la Susi saludando, esperan que recoja las maletas y al salir abrazos y besos, como una loca, para todas, porque para el Breca solo hubo un.
- Hola ¿qué haces aquí?
- No, que estas me insistieron y...
Y de pronto alguna de las amigas se dió cuenta de una cosa brillante que tenía en la lengua y dijo:
- ¡Ostias! un piercing, ¿y eso?
A lo que contesto tajantemente, sin anestesia:
- Para mamar pollas.
Y el Breca se derrumbó, y se vino andando desde el aeropuerto hasta mi casa y me conto todo lo sucedido con pelos y señales. Yo me he quedado de piedra y le dije que no me lo podía creeer, y me ha dicho:
Joder, que si tio, que si.
Y aquí lo tengo llorando desde hace tres cuartos de hora, y yo sigo perplejo. Y las vecinas con las orejas pegadas a las puertas, porque no te creas que se les ha poasado por alto el llanto, ni mijita. Pero no van ha enterarse de mucho porque hoy no vamos a ir ni a Ca Vicente a por unas cañas, creo que cuando cierre ya subirá algunas litronas y le contaremos la película. El Vicente y el Breca han tenido muchas aventuras juntos. Se va a quedar de piedra.

3.08.2006

6. Mi amigo el Breca

Ya os dije al principio que os iría presentando a todos los que me rodean, pués aquí lo teneis, el mismisimo Breca. Le llaman así porque desde chiquillo, siempre ha tenido los cachetes muy colorados y a todo esto se une que es algo pelirrojo, yo para cabrearlo cuando chavales le llamaba el Cheeto, otros le decían zanahorio y nos partíamos la de risa. Ahora cualquiera le dice nada, en menudo elemento se ha convertido. Aquí viene para que lo invite a tomar unas cañitas en Ca Vicente, pero que le voy ha hacer, si donde se pone el Breca, no se pone otro amigo, porque el Breca es un verdadero... Breca. Todavía me acuerdo cuando nos trincaron los municipales, robando gasolina de un coche para hacer coctails Molotov, en una manifestación. Pues allí estaba el Breca amenazando con tirarles el Molotov a la cara y mientras saliendo por patas.
Pues nada, amigos que me voy a tomar algo con el Breca, seguro que me trae algún regalo de los suyos.

3.06.2006

5. El top manta

No veas como me he hartado de comprar CDs de carnaval en el top manta, de todo, del coro de Julio Pardo, que no quiere que cuelguen sus actuaciones en internet, y demás de la misma estirpe, he comprado uno de cada, solo por joder. Después no los escucho, ¿para qué? si mis vecinas ponen durante meses las comparsas de los guapitos a todo volumen. A mi lo que me gusta es la chirigota, con arte, con gracia y con mala leche.
He estado desaparecido todo el carnaval, en la calle, fijate si me llevo todo el carnaval en la calle, que he alquilado mi casa para la semana de carnaval y me he sacado una pasta a unos chirigoteros de por ahí. Empecé el sábado por la mañana, y no llegué a mi casa hasta el siguiente domingo por la noche. las vecinas criticando, como siempre, ya estoy acostumbrado y me divierte tela. Me acabo de levantar, veinte horas durmiendo no está mal para descansar, voy a Ca del Vicente a tomarme... un biofrutas, porque mi organismo no aguanta otra cosa ahora mismo.
¡Oye!, nada déjalo.

2.24.2006

4. Otra noche sin dormir

Con que ganas voy a coger la calle, me he ahorrado un dineral en pilas este año, porque la Paca, que está medio sorda, y tres cuartos loca, ha tenido durante todo el concurso del falla, el transistor a toda voz, la noche de los cuchillos largos, la pasé peor, porque se tuvo que quedar dormida y despues del veredicto del jurado siguió la radio puesta.
Esta noche vendrán unos amigos a casa a ver la final, he comprado unos butanos, también conocidas como litronas o lilis, para abrir boca, y después tengo refrescos y lo que no es refrescos para profundizar en la noche, a cubatazo limpio. Cuando termine la final, si termina pronto veremos alguna peliculilla, posiblemente "El guateque", y despues a desayunar a la guapa unos churritos.
Bueno, voy a bajar a Ca el Vicente a tomarme unas cañitas y decirle que se venga, de camino pasaré por la barraca para pillar un par de kilitos de pipas, que mis amigos parecen hamsters, y confiaremos en que no se suba ninguna vecina.
Os deseo un carnaval de..., ¿se pueden decir tacos?, puta madre, y ya nos veremos allí, y el que no venga, pues hasta después.

2.22.2006

3. Que de gente junta

Hoy estoy hasta las pelotas de los gritos de la Paca, la vecina del segundo b, que está como una puta cabra, yo no entiendo como viviendo sola, como vive, porque no puede vivir de otra manera, pega los gritos que pega. Yo ya no se si es a la tele, a la radio o quizas vea gente imaginaria en su casa y este tocaidta de la chaveta.
Junto a mi ático hay un lavadero de esos antiguos y desde chiquillos ensaya ahí una comparsa, y mi cama da a la pared que comunica con el lavadero, la verdad es que me duermo a las mil, escuchando la comparsa, pero como sarna con gusto no pica, no me importa. Pero escuchar toda la mañana a la loca esa.
En el patio se está preparando para cantar la comparsa de los chavales del lavadero, que como todos los años dan un pase con todo el repertorio dedicado a los vecinos que, como ellos dicen, los soprotan gustosamente desde finales de verano. La verdad es que nos sabemos casi todas las letras, pero ellos lo cantan como los ángeles. El Vicente, el hijoputa pone hasta una barra dentro del patio, y se harta de vender chicotazos, y refrescos. Voy a ver como puedo bajar a verlos, porque el patio está que no cabe ni un alfiler, pero lo mas dificil es llegar a la improvisada barra, para pedirme la correspondinete media limeta, que es lo que pega ahora.
Bueno, que si alguno quiere venir..., que lo siento..., que no cabe.